Cómo y por qué medir el Impacto Social y Ambiental

El impacto social es el cambio positivo que su organización ha creado o efectuado a lo largo del tiempo. Este cambio puede ser social, económico y/o ambiental. Como empresa social, crear un impacto social positivo está en el corazón de lo que hace y debe poder identificar, comprender y capturar el valor total del impacto de sus actividades. Comprender, medir y comunicar el impacto es extremadamente importante para fines de marketing y para ganar nuevos contratos y asegurar los financiadores y clientes existentes. El impacto también es fundamental para la estrategia de su organización, ya que le ayuda a saber si está cumpliendo su misión y visión a largo plazo. Medir su impacto social lo ayudará a comprender, administrar y comunicar el valor social que crea su trabajo de manera clara y consistente. Esta información se puede utilizar para una serie de propósitos muy beneficiosos, cuyo principio es:

Ayudarlo a comprender mejor y orientar su trabajo social: la información detallada sobre el impacto que su tiempo e inversión están teniendo en sus objetivos sociales mejorará en gran medida su capacidad para aprovechar al máximo sus preciados recursos. La evaluación del impacto social ayuda a las organizaciones a planificar mejor, implementar de manera más efectiva y llevar iniciativas a escala con éxito. Por ejemplo, puede enfocarse en actividades que demuestren ser particularmente beneficiosas, o identificar y evaluar áreas donde su inversión no está mostrando el rendimiento que esperaba.

Atraer inversionistas y retener la confianza de los inversionistas: La inversión social ha generado grandes esperanzas entre muchos inversionistas, pero tendrá que demostrar retornos medibles, comparables a los indicadores financieros, si quiere retener la confianza de los inversionistas. Para que la inversión social se vuelva tan importante como el rendimiento financiero, la medición del impacto social debe ser comparablemente fácil de entender y comunicar.

Licitación de contratos del sector público o venta de bienes y servicios: las empresas sociales deben poder publicitar sus negocios de una manera que sea rápida y fácilmente inteligible tanto para los comisionados del servicio público como para los consumidores.
Es probable que su organización ya tenga una “actitud de impacto”, en la que regularmente piensa, habla, cuenta y cuestiona el impacto que genera. Construir sobre esta base y planificar, medir y comunicar su impacto de manera más formal lo ayudará a llegar a la verdad sobre lo que su organización logra en el mundo.


Hay muchas maneras diferentes de pensar en su impacto; sin embargo, el punto de partida debería ser preguntarse:
• ¿Cuáles son los cambios a más largo plazo para las personas, el medio ambiente o la economía que crea nuestra organización oa los que contribuye?
• ¿Cuáles son las cosas más importantes que debemos saber? Puede averiguarlo preguntando qué impactos, si no los lográramos, nos impedirían cumplir con nuestra misión.
• ¿Hay otras cosas que debamos saber, como impactos inesperados de nuestras actividades (ya sean positivos o negativos)?
• ¿A quién debemos informar y de qué forma deben saberlo (por ejemplo, informe, marco de financiación, video, folleto, charla…?)
Herramientas para medir el impacto social.


Medir el impacto social puede ser complejo y costoso. Estas son algunas de las herramientas que se pueden utilizar para ello:
A) Contabilidad social y auditoría: se originó en la década de 1970 como una forma de compensar el enfoque de la contabilidad financiera tradicional en los accionistas y otros proveedores financieros con la exclusión de una gama más amplia de partes interesadas y como una forma de documentar y ‘dar cuenta’ de la impacto social que tienen las organizaciones. Se ha definido como el “análisis sistemático de los efectos de una organización en sus comunidades de interés o partes interesadas, con aportes de las partes interesadas como parte de los datos que se analizan para el estado contable”. Este es un proceso de tres pasos: planificación, contabilidad y presentación de informes y auditoría.
B) Los modelos lógicos o el enfoque lógico para el diseño y la evaluación de programas surgieron en la década de 1970 como respuesta a las deficiencias de muchas evaluaciones de programas que se estaban realizando. El enfoque de la evaluación del programa tendía a estar en los “productos” en lugar de los “resultados” y la evaluación no estaba integrada en el proceso de diseño del proyecto. La ventaja y el atractivo de los modelos lógicos es que proporcionan un marco que permite a las organizaciones integrar la evaluación y la evaluación del desempeño en el diseño del programa y el proceso del ciclo de vida del programa.
C) El retorno social de la inversión (SROI) es un método para medir y comunicar un concepto amplio de valor que incorpora impactos sociales, ambientales y económicos. Es una forma de contabilizar el valor creado por nuestras actividades y las contribuciones que hicieron posible esa actividad. Es también la historia del cambio afectado por nuestras actividades, contada desde la perspectiva de nuestros grupos de interés. SROI puede abarcar todo tipo de resultados (sociales, económicos y ambientales), pero se basa en involucrar a las partes interesadas para determinar qué resultados son relevantes.